Monday, June 2, 2008

Chocolate's-pedaleo sobre la isla de Waiheke

Waihike Island

Tanto que quiero decir que no se por donde empezar... por el principio quizas!!

Jueves a la noche decido dejar la ciudad, limar un poco y salir a pedalear con mi bici. Prepare la mochila con las cosas mas elementales y despues de eso ya estaba decidido a salir a buscar una buena experiencia.

La mañana no me espero y me levanto ansioso, prepare un buen desayuno con un chai, un tesito de la india con especias y unas buenas tostadas de pan salvado con semillas de sesamo a las cual les puse un toque de manteca. Tome mi desayuno al mismo tiempo que me tome un tiempo para pensar y para relajar, pero no funciono ni un minuto, con mochila en hombros fui por la bici y la baje del lugar de donde la cuelgo en la casa, estaba listo para mi viaje de fin de semana.

Un saludo de enamorado a la recepcionista de nuestro bien ya asentado hotel y sali nomas a ver que pasaba.

Al subirme a la boci las botellitas de agua que estaban a los costados de mi mochila me movieron de lado a lado... y ni bien baje Anzac ave me di cuenta que la rueda de adelante estaba como frenada, parecia que habia que desajustarla un poco porque estaba al limite. Doble por Customs St y fui a la pega de mi amigo juancito a buscar las herramientas que necesitaba y a avisarle que dejaba la ciudad en mi tornado...

Luego de ajustar y poner los frenos en condiciones, salude a mi amigo y estaba ya listo para marcharme. El sol estaba a pleno y pense que lo mejor era comprarme un protector solar para no terminar como tomate bajo el sol. Luego de salir de la farmacia estaba listo para empesar la travesia.

Llegue al ferry building y espere a que llegue el proximo ferry que saliese para la isla. Unos minutos mas tarde llego y luego de que la gente que ente venia bajo, me mande yo y mi bici. El flaco que trabajaba en la boleteria marco mi ticket y por fin comenzo mi viaje.

Apolle mi bici contra las barandas del ferry y me quite el casco que con tanto orgullo y gracia llevo con migo al pedaliar, de no hacerlo me podria comer una multa de unos 200 kiwis.


Ni bien subi al ferry sento que este viaje seria especial, algo me lo podia decir, lo podia sentir...

El dia estaba expectacular el sol estaba regulado por termometro, y las aguas golpeando contra el ferry mientras este se movia hacia la isla a todo lo que daba, hacian de este viaje ya algo interesante.

Como siempre las aguas de nueva zelanda completamente cubiertas de barcos, veleros, yates, kayaks, y ferries llendo y viniendo como si el tiempo se midiera solo en nuedos y en horas de navio y fuera eso lo unico que importase.

A comparacion de los 10 o 15 minutos a la isla de Rangitoto o a Davenport, el ferry se tomo unos 20 o 30 minutos en llegar hasta esta isla de Waiheke, pero el tiempo quedaba atras, atras como asi tambien quedaba la ciudad de Auckland.

De repente se ve una isla que se viene acercando, barcos en toda su bahia y viñedos por donde se mirase. Al llegar a sus costas y a su pequeno puerto espere que la gente bajase y asi despues de ellos comence a pedaliar isla adentro. Lo primero que me impresiono es que la isla no tenia nada, yo tenia intenciones de comprar algo que habia olvidado en el depto, pero no... habia que aprender a sobrevivir...
Lo segundo que me impresiono fue lo rapido que me movia en el mapa, ya que pense que los caminos serian largos y con distancias mas bien extensas, pero no tarde mucho en darme cuenta que la isla era chica y se dejaba recorrer facilmente.

Pedaleando y pedaleando y de repente subidas casi imposibles de sortear y luego bajadas que eran un placer manejar, los cambios de la bici en costante movimiento, subiendo, bajando... dependiendo de lo que presentaba el recorrido. Algunas bajadas eran interminables, iban y iban por siempre y la bici llegaba a velocidades supersonicas jajjaja.

El recorrido de las rutas es maravilloso, no estan del todo preparas al estilo kiwi, pero se recontra dejan pilotear con gran facilidad y sin problemas.

Mi primera parada fue una gran desilucion y una gran sorpresa, llegue luego de tanto esfuerzo y pedaleo a un puerto cuando lo que esperaba encontrar era na playa o una lindo avistaje al oceano. Mi desilucion fue cuando al bajar rapido por una montana vi desde lo lejos lo que era un ferry de transporte de autos de la isla a la ciudad de Auckland. Le pregunte a un local donde estaba en el mapa y su dedo se apollo en un punto llamado " Kennedy Point Whorf"... Sin intenciones de quedarme ahi la naris de mi bici apunto al mismo lugar de donde habia venido y sali una ves mas en busqueda de una playa. No tarde mucho hasta que encontre una muy solitaria y muy chiquitita a pocos metros del puerto. Baje en mi bici y me acerque al agua caminando casi en puntas de pie ya que los rotos caracoles cortaban cualquier pie que las pisase mal. Me quite la remera y me mande al agua, que se sentia muy salada y fria. De repente una idea vino a mi cabeza y no dude en entregarme un rato al boludeo, sali de del agua y busque entre las cosas que tenia en mi mochila unas antiparras que siempre uso para nadar en la pileta del club. Caminando una vez mas despacio entre al agua y me lanze a ver que pasaba. De repente el agua se convirtio en algo mas que simplemente agua, sino mas bien se convirtio en un nuevo mundo a ser explorado. Desde las burbujas que salian al entrar al agua con fuerza hasta las burbujas que salian de mi nariz al exalar el aire, todo era y parecia marabilloso. No podia creer que nadando en aguas tan oscuras igual podia ver todo con tal claridad. Por momentos deje mi cuerpo flotar y fue ahi cuando el momento mas loco del viaje llega sin aviso alguno y asi con este, el grito de miedo mas inocente de mi vida.


Al dejar mi cuerpo tranquilo flotar sobre el agua y cuando las aguas calmaron sus ruidos, movi mi cabeza hacia la izquierda y 6 pecesitos nadaban junto a mi... salte del agua y grite como si me estubiera comiendo un tiburon, gracias a que este lugar era casi desertico no quede dibujado al oleo... pense en mi reaccion y fue tan gracioso que no podia creer lo que me habia pasado, este miedo que sale de la nada y los 6 pesecisotos nadando a mi alrededor... que onda!!!???.

Despues de eso, di comienzo a mi primera expedicion submarina en las profundidades de esta playa... jajajaja... queria ver mas pesesitos!!

Empese poniendo mis antiparras despasito en el agua una vez mas y luego de eso miraba al fondo de la playa, respiraba profundo y me mandaba a nadar por el fondo. Se podian ver las rocas, los caracoles estancados en el suelo, los rayos del sol entrando al agua y reflejando en los mismos caracoles y rocas del fondo. Segui y segui hasta que finalmente un nuevo pesesito ahi a lo lejos que desaparecio muy rapido. Ahora me iba dando cuenta que no era yo el unico asustado. Eso me dio coraje y los fui a buscar, nade un poquitito y ahi estaban, unos pequeñitos pesesitos de un color transparente con el borde de las aletas amarillas fosforecentes... intente nadar a su lado pero desaparecian instantaneamente. Tambien ahi me di cuenta que no era yo el que exploraba, sino que eran ellos los que decidian ir y venir cuando asi lo querian.

Luego de unas horas decidi seguir mi camino y como la ruta que habia tomado no tenia alternativa alguna, debia volver unos 2 kilometros hasta asi poder tomar la siguiente calle que me llevaria a mi nuevo punto en la isla.

Una vez en la nueva calle las casas y señalisaciones desaparecieron y la ruta finalente era con todas las letras una ruta, por momentos llegue a pensar que podia ser peligroso ya que los kiwis son muy fanaticos de que los que manejan bici tengan sus camperas amarillas de señalizacion y yo no tenia ni ojos de gato en mi bici. Pero segui igual ya que mi proximo punto quedaba relativamente serca y este era la bahia de "Wakanewha" donde supuestamente encontraria un lugar donde acampar.

Camine por la costa y camine aguas adentro, la marea estaba tan pero tan baja que hasta que llegue al agua camine unos 300 metros hasta finalmente llegar al agua y todavia esta seguia al nivel de mis rodillas. Mientras caminaba pisaba un suelo negro con pequenos piquitos y millones de caracoles que lastimaban al pisarlos. Luego de estar un rato del agua decidi volver a la playa donde habia dejado mis cosas tomarlas y caminar la bahia mas tranquilo. La noche me tomo por sorpresa y sin darme cuenta el sol ya estaba dejando la isla de waiheke.

En un primer momento pense que la mejor idea era volver a donde habia un poco de civilizacion y buscarme asi un hotel donde pasar la noche, pero sabia que la ruta que tenia que tomar era peligrosa y ni mi bici ni a mi nos iban a poder ver de tomar la ruta para volver.

Mirando y mirando encontre un verde pasto que parecia ser el indicado para pasar la noche, al principio no entendia bin como de repente estaba mirando de lado a lado buscando un lugar para dormir, pero luego de un rato me relaje y baje a la costa para mirar por un segundo el horizonte y asi convenserme de que todo iba a salir bien. Fue ahi cuando me di cuenta que la marea habia subido y ya la playa no era la misma, sino que el agua estaba llegando casi al borde de donde habia elegido yo dormir.

Las 6:45 de la tarde y el sol ido completamente, lo primero que se me vino a la capocha fue pensar que este era el comienzo de una muy larga y fria noche... y no me confundi.

Decidi ir por un escalon mas y despues empece a ordenar mis cosas y a contruir mi casa de la nada. Pense cual seria la habitacion, pense cual seria el garage para poner mi bici y fue ahi cuando descubri un copado living donde cenar una manzana que habia comprado camino atras.

Tengo que reconocer que este tipo de cosas son posibles en un pais como Nueva Zelanda nomas, donde nadie tendria miedo de quedarce a dormir en una playa, donde el pasto por mas lejos y remoto que estes de la civilizacion esta cortadito y bien cuidado... Una cosa que se puede confiarle a este pais es la seguridad de que nada, pero nada malo te puede pasar sino todo lo contrario.
Ya listo para irme a dormir y para no hacer nada mas que contemplar un rato mas la noche antes de dejarme ir, escuche un ruido bajando de la colina y al mirar vi una luz super graciosa moviendose de un lado al otro. Pense en un primer momento que era un guardaparques o algo asi que estaba cuidando la zona y que me iria a mandar a hacer humo a otra parte. Pero nunca lo pude confirmar porque la moto llego hasta unos metros antes de donde o me encontraba y pego la buelta saliendo por donde habia entrado.

Tambien pense que ese era mi ultimo barco a la civilizacion, pero mucho no me importo, ya estaba hasta las manos y queria seguir este viaje sin cambiar nada.


Media hora despues el mismo sonido proviniendo de la colina y bajando una vez mas de forma graciosa con las luces de lado a lado. Ni bien el sonido de la locomotora se apago grite con onda de bienvenido... hey, who is it going!! Sin saber con quien me iria a encontrar del otro lado.

Los minutos pasaron y ninguna respuesta a mi saludo, la noche estaba tan abansada que no se veia nada, solo se escuchaban pasos de esta persona y nada mas que eso. Unos 5 minutos despues sus pasos se empiezan a escuchar con mas intencidad y yo no sabia como hacer para demostrar que quiensea que sea yo hiba a ser un gaucho duro de derrotar... jajajaja Juro que de haber tenido un bote serca me las hubiera picado...

De la oscuridad de la noche aparece un flaco que responde a mi saludo y me invita con unos marshmallows... su nombre dijo que era Thomas y el hecho de estar aca tenia que ver con la necesidad de tranquilidad del lugar donde vivia.

A los dos minutos tabamos hablando el idioma internacional, no entendiamos nada nos reimos un rato y se nos ocurrio la brillante idea de arrancar para la ciudad, yo no tenia que preocuparme mas por el tema de la luz ya que Thomas me alumbraria con su motito desde atras. Terminamos de empacar y salimos asi rumbo a la ciudad. Las subidad y bajadas eran mortiferas, especialmente las bajadas, ya que mi bici cuando empesaba a tomar velocidad me desprendia de la luz y iba casi que adivinando por donde ir, las rayas de la ruta pasaban a fondo por debajo de mis ruedas y no podia advertir con tiempo si estas iban doblando o no. Unos 15 minutos luego de haber empesado esta travesia la luz de la precaria motito desaparecio dejando un basio completo. Espere unos minutos a que Thomas llegue a donde yo ya estaba con mi bici, pero nada... este nunca llegaba.

Volvi y lo encontre pateando la moto como loco!! What's up? Le pregunte... y la respues fue... this machine is not willing to work today...

Yo lo miraba patear la moto al mismo tiempo en el cual pensaba, no puede haber una mejor anecdota que esta... dos payasos estilo tonto y re-tonto en el medio de la nada con una moto-licuadora que no funciona, queriendo llegar a la civilizacion y perdidos en una isla. No lo podia creer... era demaciado...

Luego de varios intentos que no nos llevaron a nada nos dimos cuenta que la moto no iba a funcionar y que debiamos pedir ayuda. Esperamos en la ruta pero no pasaba nadie, para colmo este kiwi era bien de manual y se paraba en el medio de la ruta esperando que alguien frenace. El primer auto que paso casi lo piso y no solo que no freno sino que acelero al verlo en la mitad de la ruta. El segundo auto fue de pelicula, de repente tres mujeres grandes super de fiesta frenan solo para delirarnos, la que manejaba nos queria llevar a su casa y nos decia que dejemos la bici y la moto ahi tiradas y mañana podriamos recolectarlas por la mañana… yo ya me veia en el auto enfiestado, pero el kiwi estaba tan preocupado que la cago, le preguntaba a la mujer si nos podia llevar a la ciudad sin darce cuenta que por mas que ella asi lo quisiece hacer, no habia lugar fisico para eso, ya que a su lado una amiga intoxicadisima y detras otra que al mismo tiempo se nos cagaban de risa. La fiesta se les termino, dejamos de ser graciosos para ellas y siguieron su camino. Dos minutos una camioneta conducida por una mujer mas intoxicada que las anteriores que tenia la calco de AUCKLAND COUNCIL pegada en la puerta, la mujer no nos podia ayudar por cuestiones legales dijo, pero nos recomendo quedarnos a dormir en la playa y no seguir hasta la ciudad ya que eso seria muy peligroso, era sabado y las rutas estaban a pleno de gente alcoholizada, como ella no!. Kiwi boy limo una vez mas y yo ya pense en que el amigo estaba con grandes picos de paranoia, una vez mas no etendia nada y yo decia por dentro… como me meti en esto…??

Una ves mas y como las tres mujeres anteriores, la oferta fue ir a su casa, parecia que el alcohol la habia puesto un poco a pleno a esta mujer. Yo dije que si, aceptando a que me lleve de vuelta a la playa, mande mi bici a la parte de atras de la camio y por primera vez estaba dispuesto a dejar un amigo atras, “amigo”. El tambien se dio cuenta de eso y decidio volver a la playa, ya estabamos con el agua al cuello, no podiamos hacer mas nada…

La mujer nos ofrecio alumbrar el camino y fue asi como emprendimos la vuelta, a paso de hombre ya que Thomas tenia que cargar con su licuadora, ibamos despasito volviendo al lugar de donde salimos…

Una media hora despues llegamos y la mujer asi se despidio con la mejor. El kiwi tenia todo preparado, yo una vez mas en pelotas en el medio de una playa desconocida con alguien que estaba aterrado y con paranoia. Lo ayude a que arme su carpa mientras mis globulos rojos perdian volumen una vez mas, al terminar lo salude y me fui a mi lado de la playa a intentar dormir un poco.

Las 9, 10, 11, 12,1,2,3,3:30,4,4:30 y yo seguia temblando del frio, pedia por favor que salga el sol. Me tapaba con todo lo que podia pero cuando respiraba lo hacia y el aire que entraba era frio, cuando me movia sentia el frio entrar, cuando me dormia un poquitito me despertaba el frio, frio frio frio… era lo unico que me daba la noche. Finalmente tipo 6 de la manana los primeros rayos de sol y con ellos logre dormir unas horas de corrido.

Tipo 9 de la manana escuche la licuadora prenderse y el sonido de esta alejandose. Segui durmiendo y una hora despues pense que era ya hora de seguir adelante con mi recorrido por la isla. Tome mis cosas y sali.

Pense poder hacer la buelta grande, pero despues de unos minutos y de haber encontrado un camino sumamente loco me perdi en la isla una vez mas. Mirando el mapa nadie sabria donde me habia confundido, pero analizando bien con tiempo me di cuenta que habia seguido de largo en una curva sumamente importante para el recorrido que yo queria seguir. La razon por la cual habia salido de esta forma fue porque de repente una vez llegado a la cima de un monte el camino comenzo a bajar y la bici casi era imposible de manejarla, no podia frenar no podia maniobrar, y a decir la verdad tampoco lo queria hacer ya que la bici habia agarrado tal velocidad que era muy dibertido seguir y seguir… para cuando frene y me di cuenta que me habia confundido el pensamiento era, eso que recien baje… ahora lo tengo que subir!!?? La respuesta fue no… sigamos por aca nomas…

Para ese entonces me encontraba en una calle cerrada con solo una salida, un camino de tierra muy confuso… me mande y me di cuenta de que estaba el horno, la bici empeso a bajar la montana y no habia forma de frenarla, lo intentaba con el freno de atras para no caer y se fue de costado tanto que lo tube que dejar de apretar… la unica salida era agarrarce de algo… y bueno! Pummmmm contra una planta…

Despues de limpiarme un poco y de ver mis manos con un poquito de sangre sali contento porque fue eso lo unico que paso. Pero el camino se puso peor, una empinada colina de repente se abrio y me di cuenta de que estaba en un camino de Mountain bike muy trabajado… Me mande por la colina y la velocidad era buena, dobladas para un lado, para el otro y de repente los limites… una caida de casi 70 grados dificil de sortear. Baje despasio llendo de un costado al otro, para asi no mandarme de una de forma recta en la bajada. Todo salio perfecto y sali del parque super adrenalinico. Los locales estaban todos reunidos en un club mirando un partido de futbol de niños y fue muy gracioso ver como vivian el futbol en esta parte del mundo… tengo que admitir que fue la sensasion mas rara que tube en Nueva Zelanda, ya que en esta isla habia viñedos por doquier y la gente jugaba al futbol y eran todos muy familiares, como para decirlo de alguna forma.

Segui mi viaje y llegue a donde habia querido estar desde un principio, una cervezeria donde se podian degustar cervezas caceras en el medio de la isla… sin palabras… al llegar estaba cerrado por una funcion privada… y para colmo se largo a llover torrencialmente… venia todo de mal en peor…

Decidi esperar a que pase el agua en una parada de colectivos con un pequeño techito para repararme de la lluvia… dos minutos despues conoci a un islenio que desde tonga o una isla asi, habia llegado hace 30 anos a la isla y nunca mas se fue… de repente esa historia me parecio fantastica y me visualize en esa situacion… pero no duro mucho hasta que cai de nuevo a la realidad y decidi seguir adelante con mi viaje.


El proximo lugar a donde me dirigia era una playa bien reconocida donde me dijeron que habia un café llamado "charly" y era ahi donde queria tomar mi bien merecido desayuno. Al llegar deje mi bici y entre al café por algo para comer y para tomar. El mismo diablo atendiendolo me saco a la fuerza un par de sonrrizas y cuando pedi un te sonrio y me vendio una cerveza. Me sente en una mesa con mi chop y con mi emparedado y ella vino a ver como estaba... Comodo fue mi respuesta…

Escribi y escribi sobre cosas que ni me acuerdo, hasta que cuando el reloj marco las 2 baje hasta la playa a caminar y a sambullirme por mas que el frio era mas fuerte que el calor. Pase una tarde en una de las playas mas tranquilas y hermosa que halla visto hasta ahora en Nueva Zelanda. La gente super relajada caminando por las orillas disfrutando de su lugar, los tractores sacando los barcos que venian desde lejos oceano adentro y yo mirando para no olvidar.

A las 4 de la tarde decidi seguir adelante ya que habia un ultimo parador que recorrer. Finalmente llegue unos 30 minutos despues a una playa con una vista muy atractiva serca de donde tomaria el ferry para volver a la ciudad de Auckland. Pase mis ultimas horas ahi y cuando me senti listo tome mis cosas y volvi a pedalearme fuera de la isla.

El llegar al puerto me sente a tomer un te y a disfrutar de la experiencia vivida. Pense en lo que habia pasado y fue tanta la tranquilidad que tenia en ese momento que deje que el ferry partiera y me quede asi una hora mas en esta maravillosa isla.

Esa noche llegue a Auckland como a las 9 de la noche y el recorrido en ferry viendo todas las luces de la ciudad fue una experiencia muy interesante.

La isla me encanto y es definitivamente uno de los lugares mas lindos de Nueva Zelanda, desde los viñedos hasta sus playas, todo esta super bien cuidado y todo tiene su lugar en la isla. Recomendado +++.

Esteban Martin Aguilera.